Libros de Alone in the Dark

Tema en 'IBM PC' comenzado por DiBLo, 11/Ene/2012.

  1. DiBLo

    DiBLo Calavera Demoniaca

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    Una tabla sobre el agua
    Me entró la nostalgia por el Alone in the Dark, asi que dejo los libros que se pueden encontrar durante el juego con su contenido:

    Carta de Jeremy Hartwood
    Ya vienen. He liberado fuerzas infernales y tendré que pagar por ello. Derceto es presa del diablo. El sol acaba de ponerse. Ellos encontrarán mi cuerpo pero no tendrán mi alma. Me imagino la rabia del maestro y el terror en los corazones de sus esclavos. Oigo sus pasos. Quizá alquien entienda lo que he hecho.

    Que Dios me perdone.

    Adios

    Jeremy Hartwood

    Mito del Vellocino de Oro
    Fragmento del Mito del Vellocino de Oro


    Traducción:
    Edouard de Vielban
    Hesperides Publication

    Entonces Perseus tropezó con Ichios, que había sido convertido en piedra. Habló a sus compañeros y dijo, "Cuidado con la Medusa. Aquel que la mire a los ojos sufrirá el mismo destino que el pobre Ichios y nunca más podrá fijar sus ojos en Shiphos".

    "¿Deberiamos vendarnos los ojos?" preguntó Ymelops. "Coge tu escudo de bronce y pulelo hasta que brille con el sol, " respondió Perseus. "Llenad vuestros corazones de valor. Que Artemisa nos guíe como si fueramos una flecha de su carcaj."

    Pero Ymelops no estaba satisfecho. "¿Porqué hacer eso, Perseus? ¿No son suficientes nuestras afiladas espadas para destruir a esa maldita criatura?"

    Perseus sacó su espada, que brilló y resplandeció con el sol, y con ella deslumbró a Ymelops. "¿Ahora que ves?". Los compañeros del hijo de Zeus rieron. "Vamos a trabajar, que nuestros escudos brillen como espejos."



    Diario de Jeremy Hartwood
    27 Septiembre, 1924

    He decidido escribir un diario. Ultimamente han sucedido demasiadas cosas inexplicables. Nunca los sueños han atormentado tanto mis momentos de vivilia. Quizá, mi mente romántica era demasiado ingenua y sólo ahora ha despertado a estos nuevos caminos y visiones. Quizá, aquiellos que miren mis últimos cuadors se preguntarán si estoy cuerdo. Yo les preguntaría "¿Qué es la razón? ¿Dondé empieza la locura?"

    28 Septiembre, 1924

    La noche es oscura. Vuelvo ha estar empapado en sudor. He estado vagabundeando por las dunas, entre gigantescas piedras. Estaban colocadas en circulo y el viento silbaba a través de ellas.

    Metí mi mano en la tierra y sentí esa cosa repulsiva que ha estado intentando cogerme. La cosa me agarraba. Luché por librarme de su repugnante abrazo y conseguí retirar mi mano; estaba cubierta de una sustancia viscosa. Yo agarraba un cuchillo.

    5 Octubre, 1924

    El círculo de piedras es una estrella de cinco puntas. La biblioteca de Derceto está llena de libros sobre lo oculto.

    Estudiaré esos libros hasta que encuentre alguna explicación a mis sueños. Las visiones que me atormentan deben estar relacionadas con mis descubrimientos. Debería emprender un profundo análisis de mis sueños.

    16 Diciembre

    ¡Dios mio! Encontré el cuchillo. Estaba escondido aquí y lo que sé de él me llena de terror. Es una daga de sacrificios, perteneciente a algún culto satánico.

    La simple idea de esa hoja cortando carne humana me horroriza. Aún así tengo que seguir con mi investigación. Derceto está llena de tesoros. ¿Tendría razón mi padre?

    23 Enero

    Paso los días inmerso en polvorientos libros. Mis criados piensan que estoy loco. Por la noche los despierto con mis gritos. Los sueños estan acabando con el poco juicio que me queda. He intentado permanecer despierto pero todo ha sido en vano. Mis visiones han cambiado, sin duda alguna influidas por las investigaciones de mi padre.

    7 Febrero, 1925

    El hombre oscuro (así lo llamo) me ha revelado su verdadero rostro. Él apareció, como siempre, cerca de la chimenea, pero esta vez se acercó a mí.

    Su terrible sonrisa me perseguirá hasta la tumba. Su aliento era helado y sus ojos ardientes me atravesaron. ¡No me podía mover! Yo sé, y estoy totalmente seguro de ello, que el rostro que ví, que el rostro que ha convertidos mis noches en infernales torturas, es la máscara de la muerte.

    10 Marzo

    Mi cansancio no tiene límites. La interminable lectura me abrasa los ojos.

    Parece que los piratas frecuenteban la zona. El Doctor Herbert insiste en que me quede en cama. Me he cambiado de dormitorio y duermo mucho mejor ahora. Sin embargo, el hombre oscuro no se ha ido. Lo sé. Esperaré todo el tiempo que sea necesario... A no ser que yo, Jeremy Hartwood, encuentre una forma de devolverlo al infierno de donde viene.

    11 Marzo

    Mis escasos conocimientos de latín y griego dificultan la lectura. Sin embargo, he hecho un gran descubrimiento. Dibujé el símbolo en el suelo: él ya no puede ir ahí. Quiero que él entienda que puedo hacer lo mismo en el dormitorio. Me imagino su rabia y frustración; sólo ayer por la noche, él encontró el camino de regreso a mis sueños.

    13 Marzo

    Las traducciones acabarían con el dinero que me queda. ¡No puedo pintar! Mis cuadros son claramente el trabajo de un lunático. La sonrisa burlona del coleccionista Thornhill es prueba de ello...

    29 Marzo

    Él ha vuelto... Encontró la puerta a mis sueños. Estoy cansado como para poder defenderme. No me quedan fuerzas para luchar y él lo sabe. Ya me considera muerto. Podría yo...

    30 marzo

    Qué ironía... La cueva de la que me hablaba mi padre está aquí... debajo de la casa. Waites, el mayordomo, descubrió una grieta en la pared del desván. Una brisa sopla a través de ella, helada y repugnante... Me horroriza pensar que mi padre haya muerto en ese lugar. Me llevaré a la tumbra la visión de ese rostro contorsionado en la agonía de ese fatal ataque al corazón que le llevó a la muerte.

    Su cuerpo estaba retorcido. Había llorado. Las uñas de sus dedos estaban rotas y ensangrentadas de tanto arañar el suelo. El doctor Gray me dijo que murió a causa de un ataque al corazón. Fue Waites quién, poco después, me dijo que mi pobre padre se había mordido la lengua y se había ahogado en su propia sangre.

    31 Marzo

    Exploré las cavernas en un sueño. El hombre oscuro venía conmigo.

    A pesar de todo, me sentía bastante bien. ¿Cómo describir lo que ví? No. ¿Qué palabras podrían describir a ese demonio?

    Me he dado cuenta que mi muerte no le interesa. El hombre oscuro quiere otra cosa; busca un cuerpo. Sus ávidos siervos están ahora libres... Todo por mi culpa. Qué ironía.

    Una maldición pesa sobre Derceto, desde los cimientos al techo. No tengo fuerzas para seguir luchando y aún menos para erradicar de esa casa al diablo. El final está muy cerca. Lo siento. He decidido...

    Quién encuentre este diario que rece por mi alma.







    La Luminosidad de lo Lejano
    Por Lord Boleskine
    Informe de su viaje a New England.
    1824
    Aleister Publications
    Cambrigde

    Tras un espléndido viaje, apareció el soleado puerto. Los lugareños se quedaron muy impresionados con nuestra llegada entre la niebla. Tuve tiempo para dibujar a algunos que mostraban signos de degeneración. Algunos niños tenían raras manos que inspiraban gran inquietud.

    A cambio de unas monedas, uno de los niños me dijo que iba a mostrarme uno de los mayores "prodigios" de la naturaleza. Admito mi escepticismo ante los prodigios de la naturaleza, sea lo que sea; de hecho, sospechaba que sería tan sólo un tranquilo paseo a alguna encantadora cabaña de madera en el interior del bosque. Sin embargo, decidí ir porque siempre me ha gustado conocer las leyendas de los lugareños.

    ¡Admito que me quedé pasmado ante lo que ví! La Vía Lactea brillaba en la bóveda celeste como los fuegos del Apocalipsis. Ciertas estrellas distantes, que normalmente no se ven a simple vista, brillaban con una extraña intensidad. Las densas nubes que se habían asentado sobre el pueblo no llegaban a este lugar. Sería inútil listar aquí los nombres de las constelaciones que percibí con claridad absoluta; además de lo larga que sería, ¡correría el riesgo de que algunos me llamaran exagerado!

    La cruz se extendía como una sombra por el suelo. El mar, en la distancia, estaba tranquilo. Esta noche regresaré a ese lugar y dibujaré esas estrellas. Mañana por la noche veré por fin el cometa Halley en todo su esplendor. Los más jóvenes llevarán antorchas. A pesar de mi buen sentido de la orientación, tras tantos años de viajes, me sentía incapaz de encontrar el camino a través del bosque oscuro, sin ayuda. ¡Estoy convencido que mis dibujos iluminaran las almas de los hombres!

    ¡Que luna! Podría haber contado los cráteres de lo bien que se veían. A pesar de lo reacio que soy a todo tipo de valoración, no podía sino sentir que esa zona del bosque estaba fuera de las leyes del tiempo y del espacio. ¡Seguro que no era una alucinación! Qué extraño pensar que aquella conversación, algunas notas del British Museum y un viaje a este atrasado pueblo terminara en un descubrimiento tan asombroso. Parece que hay otros que conocen la extraordinaria naturaleza de este lugar; ¿cómo explicar la presencia de esa cruz?






    Memorias
    por Alistair Boleskine
    Impreso en Londres
    A. Machen editor
    1833

    Fue durante una conversación con G... cuando oí hablar por primera vez de un pueblo de pescadores en New England I... Aparentemente, la zona era el lugar ideal desde donde presenciar fenómenos celestes extraños. El tipo de aire y una combinación de factores favorables me llevaron a adelantar el viaje. Tras recoger toda la información posible del British Museum, me puse en marcha rápidamente.

    Mi trabajo con el espacio y los cometas había sido bien recibido y pensé que sería oportuno incluir varios dibujos originales del fenómeno, dibujos que pensé despertarían gran interés entre los círculos científicos en 1834... Naturalmente, hago referencia al paso del cometa Halley.

    Nota del Editor. Las memorias de Lord Boleskine terminan aquí. Quién sabe qué contribuciones extraordinarias podría haber hecho si no hubiera sucumbido, durante su visita a New England, ante la locura, seguida por una muerte temprana en el St. Andrew's Hospital.


    Demonia Particularis
    Signos y Rituales

    Por Heinrich Cassel

    RING Publications

    El ritual de la Invocación exige que el Celebrante sea puro. Nosotros ya hemos descrito las complejas operaciones a realizar para llamar a aquellos que duermen en dimensiones superiores.

    Por la presente deberíamos limitarnos al signo de reconocimiento mutuo utilizado entre los adeptos al culto de los Viejos. El signo también sirve como protección en presencia de un siervo del diablo.

    El signo se parece a una bendición, los dedos meñique e índice se doblan debajo del pulgar, mientras que los otros dos se dejan hacia arriba. Parece que este signo no tiene efecto en adeptos de cierta categoría, con conocimientos secretos contenidos en el Corpus Demonicus.

    El uso de estos signos entraña gran peligro para el usuario durante cualquier intento de convocar a Aquellos desde fuera.


    Las Criaturas de la Noche
    Por Hubertus
    el Calvo

    Traducido del latín
    por su hermano en oración
    Hermano Johan Markus

    Sobre la Monstruosidad

    Tú que me lees, sabes que existen monstruos engendrados por la noche y criaturas nocturnas. El libro maldito de Abdul Al Arted es tajante en esto: "Lo que no está muerto, espera eternamente." Desgraciado quién conoce ese libro. Desgraciado aquel cuyos ojos buscan esos sucios textos. Desgraciado aquel que implore a las piedras verticales porque librará a los poderes de la oscuridad.

    Sobre el Pozo

    Las aguas estancadas son un recuerdo de los hombres. Debajo de su tranquila superficie esperan las bestias con garras, conocidas por los iniciados como Las Profundas. Esperando su presa, el Profundo lo coge y lo arrastra hasta el abismo por donde nada el cruel dios Dagon, que venera a aquel cuyo nombre no puede ser pronunciado.

    Sobre las Bibliotecas

    Desgraciado quién libere al Vagabundo. Desgraciado aquel que encuentre entre los libros al Vagabundo Errante, porque regenerará al Vagabundo que viene de otras esferas. Él cree que el Vagabundo no exite. Él sentirá el abrazo de la muerte porque, en los ojos del Vagabundo, los libros no son más que sueños, las piedras no son más que el viento. El vagabundo sabe como apoderarse del imprudente.

    Sobre la Discordia

    Aquel que habla no sabe y cree que es capaz de matar a las criaturas de la noche. Loco. El diablo es conjurado por la ciencia y el secreto. Aquel que merodea por los libros pereceráa manos de la daga. Aquel que nade por las oscuras cavernas chillará de terror. Aquel que nade en las profundidades se evaporará. Pero aquel que cree que conoce no sabe nada. Aquel que sabe no dice nada.

    Sobre la Muerte

    Hay dominios más terrible que la muerte. Es decir, lo que no esta muerto, espera eternamente. Cada criatura es conjurada y no muere sino que regresa a sus orígenes. Un monstruo, una ciencia. El acero mata al Vagabundo que nunca muere.

    Nota del Traductor

    Aquí termina el manuscrito de Hubertus, que murió en la biblioteca del convento de Taroella en el año de Nuestro Señor 1666.

    Requiescat in Pace


    La Daga del Sacrificios
    Otto Stern

    Lumina Books

    Una constante en los cultos religiosos es la importancia que tienen los sacrificios rituales. Propiciar a los dioses es un tema común en muchas religiones; el Viejo Testamento cuenta con numerosos ejemplos. Los primitivos sistemas politeístas incorporaban el sacrificio a sus rituales como parte de un proceso recurrente de reafirmación y, naturalmente, de cohesión del grupo. Los miembros de la comunidad social y religiosa se unían en un acto de purificación y expiación.

    Sería equivocado pensar en el acto del sacrificio humano, que vincula al sacerdote, las ofrendas y al dios (ver Manzetti, "Cultos de Piedra"), como algo vital y centrado en la fé del grupo.

    Estos ritos también aseguraban el continuo apaciguamiento del dios, pero sólo si eran practicados por un sacerdote oficialmente reconocido, usando el instrumento apropiado.

    Los estudios realizados sobre comunidades religiosas primitivas muestran el papel central del sacrificio en rituales de vida.

    Mis trabajo en el campo de la etno-psicología me llevaron a conocer a un brujo que vivía en la región de Arkhan. Él me introdujo en el "rito de acero", unido a una ceremonía conocida como "Adoración de la Cabra Oscura de los bosques con mil crías". El dios adorado es conocido como el Vagabundo. El papel de la daga, que permitía que el aliento de vida pasara de una dimensión a otra, era esencial.

    El Vagabundo es un personaje terrible, capaz de ir a donde quiera y capaz de matar a todos aquellos que molesten al dios-cabra, en cuyo nombre actúa. La cabra es claramente una diosa de fertilidad. El sacerdote, tras decir en voz alta la invocación, elegía la daga apropiada para el sacrificio.

    La daga de hoja sinusoidal, que en noches de luna llena debe de ser introducida siete veces en agua que haya sido destilada cien veces, será dejada a un lado porque enviaría al Vagabundo de regreso a su propia dimensión. (ver Ilustración)

    El sacerdote deberá elegir la daga de hoja curvada, más apropiada para cortar la garganta del cordero. Este acto transfigura al sacerdote-brujo y lleva a los creyentes reunidos a un trance divino.


    El Libro de Yael: Signos y Rituales
    Rituales eucarísticos de cultos prohibidos

    Textos compilados por Monseñor Vachey
    Legado en la Curia del Vaticano

    Muchos cultos demoníacos hablan de criaturas monstruosas llamadas los Viejos. Se cree que esos seres supernaturales poseen poderes parecidos a los dioses de otras religiones. Los adeptos a ese tipo de cultos hablan de la literatura prohibida como forma de despertar a esas tenebrosas entidades. ¿Qué estudiante de mitos folklóricos no conoce los nombres de Cthulhu y Shub Niggurath?

    Que quede claro que esas criaturas tienen gran poder y que son difíciles de controlar una vez liberadas en el mundo. Aquellos que sirven a "Aquel que va entre las sombras" se protegen con signos de piedra tallados en las paredes de las casas o grabados sobre varios objetos.

    Para aquellos desgraciados siervos del diablo, la mejor protección parece ser aquella proporcionada por "el signo de los dioses más viejos", grabado en la piedra MNAR, un material pesado del que se dice que es muy desagradable tocar.

    Las pecadoras prácticas de aquellos que caen en esos errores sólo pueden llevar a la más oscura de las desesperanzas y son un peligro mortal para el alma. Esos monstruos, así como aquellos invocados por los imprudentes, son engendrados cuando la razón baja la guardia. El hombre cae fácilmente en la perversión. Por eso deberiamos permanecer siempre alerta y renunciar continuamente a Satán. Sus caminos son infinitos.


    De Vermis Mysteriis
    Luwing Prinn

    In nomine invocatoris, in non sanctificatus es, cave.

    De vermis mysteriis non absolvo follen legadum fatum et versus: "tibi, magnum innominandum signa stellarum nigrarum et..."


    Reflexiones del Poder del Verbo
    Juan Luis Jorge

    Reflexiones bibliotecarias sobre el poder del verbo en ciertos textos

    Anchaos Publications

    1919
    Stafford

    La traducción no altera el poder oculto contenido en este tipo de textos prohibidos. La energía maligna no se ve de ninguna manera reducida. El hechizo debe ser dicho en voz fuerte y clara, en ciertas lenguas o dialectos poco conocidos...M'ghlafgfthang...

    El lector entenderá que, a la luz de estas revelaciones, estaría loco para seguir citando el texto que tengo delante de mí. Si es dicho enteramente en voz alta, despertaría a fuerzas malignas y poderosas. Yo iría aún más lejos y diría que la simple lectura de algunos de sus pasajes más técnicos, que describan prácticas específicas, es en sí un ejercicio peligroso; un lector mal preparado puede caer presa de ataques histéricos, parecidos a aquellos descritos en casos de individuos que dicen estar poseídos por espíritus malignos.*

    *Recomiendo el estudio hecho por Zempf: "Urbain Grandier and Louden" y los informes escritos por el Reverendo Richar Price sobre increíble (por decirlo de alguna manera) exorcismos realizados en una parroquia situada cerca de Providence.

    ***Ante lo que acabo de describir, tendríamos que estar muy agradecidos a los bibliotecarios del British Museum que nunca han permitido consultar el asombroso trabajo de Al Azif's, el malvado Necronomicon.

    Existen copias de este trabajo, a pesar de la guema de libros realizada por los inquisidores. Como prueba, basta pasarse por el British Museum y por los archivos sellados de la Universidad Miskatonic de Arkham. Otros ejemplos de libros cuyos demonios pueden ser liberados por cualquier lector insensato son el Unaunprechlichen Kulten de Von Junzt y el abominable De Vermis Mysteriis, escrito por Ludwing Prinn, cuya sórdida muerte debería servir de lección a todos aquellos tentados por el estudio de lo oculto.


    Fragmentos de Libro de Abdul
    En la vieja ciudad de la muerte R'lych, Cthulhu sueña y espera. En el pozo del tiempo, el innombrable espera. Lo que no está muerto, espera eternamente. R'lyeh, tus bloques de piedra sellan el ritual que engendra el miedo.

    Cthulhu fhtagn
    Cthulhu fhtagn
    Taech
    Taech

    Deja actuar a aquel que sabe cómo invocar a las piedras. Ha llegado el momento. Deja que la sombra de Cthulhu oscurezca el cielo. Que el siervo de la Cabra Negra de los bosques con mil crías toque su flauta en honor del innombrable.

    Cthulhu fhtagn
    Cthulhu fhtagn
    Taech
    Taech

    Que el innombrable lance su mortal mirada sobre los no creyentes porque él es la puerta y te mantiene cautivo en su inmenso poder.

    Que la locura acabe con aquel que lee y cree entender. Nadie puede conocer el misterio y no pagar por ello. Nadie puede contemplar impunemente el rostro de los dioses. Si la fuerza abandona a aquel que me lee, que la locura acabe con él.



    Historia de una Plantación...
    Si las rocas pudieran hablar
    o
    La historia de una plantación de Lousiana

    por el Marqués de Champfrey

    Tras la criminal venta de Florida por el sucio usurpador, mis padres decidieron establecerse en esta tierra inhóspita donde por lo menos, éramos libres para expresar nuestros sentimientos y esperar a que nuestro país recobrara la razón. En 1818, un tal Pickford compró la tierra de Ledoux, después de que el pobre hombre se arruinara. Pronto, Pickford demostró ser el individuo más repugnante que jamás habíamos conocido.

    Era un aventurero de la peor calaña, un nuevo rico rodeado por un grotesco sentido de auto-importancia. Primero llegó un ejército de hombres con palas que excavaron una montaña para rellenar con tierra el pantano que rodeaba la mansión. Las obras resultaron ser espectaculares. Por un esclavo supimos que el objetivo principal era conectar las cuevas existentes con otra, de gigantescas proporciones.

    Aquejado de manía persecutoria, Eliah Pickford despedía continuamente a sus trabajadores y empleaba a otros. Hizo todo lo posible por evitar que alquien conociera sus planes. Mi padre se burlaba de él y decía: "¡Ese pobre loco acabará perdiéndose en su propia cueva!" Se levantaron muros y empezaron las habladurias. Nuestro detestable vecino había sido marinero; un rufián que se había hecho rico con extraños negocios. Se contaban de él desagradables historias.

    Cuando terminaron las obras, Pickford no invitó a la inauguración de su pomposa morada, que él llamó "Derceto". Mi padre preguntó lo que significaba ese extraño nombre. Pickford respondió. "Derceto me recuerda a Astarte, la diosa de la fertilidad. Por aquí se la llama Shub- Niggurath, creo." Ese nombre tan lleno de maldad, que no podía ser pronunciado, impresionó mucho a mi padre, como él mismo confesó poco tiempo después. Nos fuimos inmediatamente.

    En Junio de 1862, Derceto se incendió por causas misteriosas; sin duda tuvo que ver con algún yanqui envidioso o algo así. Era increible ver cómo los criados saltaban a las llamas en busca de su adorado maestro. Tras aquella terrible noche, Derceto quedó en ruinas. Sus paredes ennegrecidas se cubrieron de musgo, como todo lo humano por la naturaleza.

    En 1875, la propiedad fue comprada por un caballero cuyo nombre era Howard Hartwood. Sentí que mi padre, al que le encantaba la buena conversación, no estuviera vivo para disfrutar de la compañia de nuestro nuevo vecino. Culto y especialista en historia, había hecho un estudio sobre piratería. Fue Hatwood quien me contó que Pickford había estado al mando de un barco que llevaba la bandera pirata. ¡Eso explicaba sus grandes riquezas!

    Hartwood estaba fascinado con Pickford e hizo cantidad de investigaciones para encontrar el tesoro, que estaba seguro que el pirata había escondido. Recorrió las ruinas pulgada a pulgada. Despues, reconstruyó la casa como era exactamente antes del incendio y restauró la biblioteca, que había escapado milagrosamente de las llamas durante la noche del gran incendio. Hartwood empezó a leer los volúmenes de esa biblioteca y soía hablarme de sus investigaciones. Era un viudo apuesto, muy vinculado a su hijo Jeremy, quien se convertiría posteriormente en un artista profesional.

    Hartwood trabajó incansablemente, primero desde la habitación que le ofrecí, despues desde su recién restaurada casa, que él rebautisó Derceto; imagino que on ello esperaba conseguir la ayuda de la diosa de la buena fortuna, en su búsqueda del tesoro. Que yo sepa, sus investigaciones no llegaron a nada. No había ningún tesoro escondido en Derceto. Me enteré de la muerte de Hartwood cuando estaba en París. Pero eso, como se suele decir, es otra historia.



    Terra Incognita
    Capítulo inacabado de Terra Incognita
    por Jacob Van Ostadte.

    Un fragmento no publicado hasta ahora del manuscrito desenterró las siguientes indicadiones contenidas en la biblioteca del Vaticano.
    Indice Expurgatorio.

    En aquellas heladas y desoladas tierras, los ritos de los brujos y curanderos están profundamente arraigados en viejas leyendas. Se cree que seres crueles y misteriosos gobernaron las planicies árticas hace miles de años. Se cree que sigue en pie una ciudad maldita, rodeada de enormes murallas. Esta contiene fabulosos tesoros y está habitada por descendientes degenerados de aquellos que infundieron siglos de terror en el corazón de sus gentes.

    Esas personas, pacíficas por naturaleza, responden con furia y horror ante la simple mención de los "Prisioneros del Hielo". Cuando estos temibles cautivoseran liberados de sus celdas heladas, se cobraban un horrible tributo en carne humana. Esos seres de sangre congelada pueden ser invocados con ciertas palabras rituales. Pueden llegar incluso a ser controlados, aunque con enormes dificultades.

    Admito estar impresionado por esas leyendas, que he escuchado en muchas ocasionesy en lugares muy diferentes durante mis viajes por la región. También he visto inquietantes objetos de culto, tallados con un material que desconozco. Otro hecho notable es que Eskimos experimenta gran aversión a pronunciar ciertas palabras e invariablemente evita decirlas. Aquí hay un ejemplo vivo del poder que esas palabras contienen. Como dice la Biblia: al principio fue la palabra.



    Los Hijos del Sol y de las sombras
    Relato del teniente Lope de Vega sobre sus asombrosos viajes en la tierra de los Aztecas

    "Dios mio" dijo el Capitán Cortés, impresionado por el extraño rito que presenciabamos. Los salvajes estaban medio desnudos. Se lanzaban bolas de plata y oro uno a otro. Reían como si estuvieran locos, claramente perturbados por alguna droga indígena. Si alguno de ellos fallaba en coger la bola lanzada en su dirección, el pobre diablo era apresado y arrastrado para ser sacrificado en uno de sus templos.

    Como descubrimos posteriormente, este terrible juego era uno de sus rituales más sagrados y simbolizaba el movimiento de los cuerpos celestes. La caída de una bola presagiaba una catástrofe. Eso es lo que creen los Aztecas en su atea ignorancia. Sus innumerables deidades sólo podían ser apaciguadas a través de interminables sacrificios humanos. El corazón aún palpitante de la víctima yacía en la mano del sacerdote asesino.

    El interior del templo estaba sorprendentemente fresco. El peso de nuestros escudos, nuestro cansancio, incluso la carga de nuestros sufrimientos... Todo desapareció ante el terror que el cruel y magnífico altar inspiraba. En un silencio de ultratumba, una voz profunda salmodiaba su encanto. La majestuosa estatua de la diosa del agua Chalchihuitlicue parecía latir llena de vida. La enorme roca, cubierta con un manto dorado e incrustado con piedras preciosas, regresaba a la vida delante de nuestros ojos.

    ¡Horror de horrores! Los ojos de granito de la estatua, vacíos de vida hasta hacía pocos segundos, estaban ahora inyectados en sangre. Nosostros temblamos de miedo. Don José sufrió una especia de convulsión. Intentó elevar un crucifijo como para protegerse del ataque de los demonios. El sacerdote indígena reía cruelmente. La boca de la estatua permanecía abierta en una mueca mortal, con sus dientes afilados como dagas. El Capitán Cortés gritó "¡Al ataque!" pero fue inútil: estabamos pegados al suelo.

    A pesar de nuestros esfuerzos no podiamos movernos. Nuestras armaduras parecían estar enganchadas al suelo del templo. Nuestras piernas se debilitaron y caímos al suelo con un estruendo de acero. Sólo Cortés tuvo suficiente fortaleza espiritual como para desenvainar su daga, arrojándola contra el sonriente sacerdote... 4 pulgadas del mejor acero toledano clavadas en la cara del indígena. La sangre chorreó, salpicando al ídolo ahora sin vida. Nos recobramos con dificultad.

    Nunca olvidaré esos momento fantasmales. Mis compañeros, naturalmente, hablaron de diabólicos sortilegios que habían hechizado sus armaduras. Sea cual sea la verdad, no podíamos negar que el dios supremo del cuarto universo nos había convertido en simples marionetas. Estoy convencido que una espantosa energía se esconde dentro de esa estatua indígena; un poder lo suficientemente fuerte como para convertir a un orgulloso conquistador en un muñeco indefenso.

    Dibujo de Chalchihuitlicue
    por Don José De La Sierra
    realizado antes de la destrucción del templo azteca de Tenochtitlan


    Leyenda del Capitán J.W. Norton
    J. W. Norton
    del Ejército de la Unión

    17 Junio, 1862. El Sur había caído. Lousiana se abría a nosotros. Yo tenía, como cada día, que buscar provisiones para nuestras tropas y era ayudado en esta tarea por un grupo de hombres valientes. Los rebeldes aún no habían dejado las armas. La región era muy insegura. Avancé más y más hacia el oeste y pregunté a esclavos liberados. Ellos me hablaron de una plantación junto a la costa. Su nombre era Derceto.

    Recibimos una bienvenida poco cordial. Sólo Pickford, el dueño, se comportaba de forma amistosa. Mientras mis hombres contaban el rebaño y el trigo, hablé con él e intenté conocerle un poco. Era un hombre muy extraño y poseía una mente extraordinariamente culta. Al caer la noche, ordené a mis hombres que acamparan en Derceto. Pickford nos invitó, a mí y al teniente Patterson a cenar.

    La cena fue espléndida y nuestro anfitrión demostró ser un amenísimo interlocutor. Mientras nos servían el café, Patterson salió a inspeccionar el campamento. El cigarro que Pickford me ofreció era de sabor tan acre que mi cabeza empezó a dar vueltas. Recordaba historias contadas a la luz del fuego, de compañeros oficiales atrapados por trucos de los Confederados. Mi mente flotaba en una niebla densa y sucia desde donde emergía el rostro alargado y deformado de Pickford, que sonreía burlonamente.

    El regreso de Patterson ahuyentó la pesadilla. Escuché gritos y disparos desde fuera y conseguí reunir fuerzas para sacar mi revólver. Disparé tres veces. Pickford cayó al suelo. Patterson me ayudó a salir de la casa en llamas. El aire estaba lleno de humo. Parecíamos una compañia en desordenada retirada. Ví como los esclavos saltabana las llamas de ese infierno, intentando salvar la vida de Pickford.


    Memorias de un Alma Perdida
    ¡La máscara debe caer! Tú que has descubierto este manuscrito lo entiendes: estoy aquí, a tu lado. Espero en la oscuridad de mi cripta. Pronto, tú me pertenecerás. Uno de mis esclavos escribió este documento. Llevo viviento tres siglos y mi nombre es Ezequiel Pregzt o Eliah Pickford... Llámame cómo quieras. No me escondo por miedo. Mi poder es inmenso. He navegado por los siete mares. Mi barco, el Astarte, sembró el terror por todos los continentes. Algunos piratas me juzgaron, como los jueces de Welsh en 1620... Pero ellos no podían destruirme, ni tampoco los piratas. Ahora, estoy inmovilizado... ¡Malditos Yanquis!

    Brujerías, vudú, el culto Cthulhu... los conozco todos. He reinado e implorado a las piedras. Sólo Chtonian vigila la caverna y se me resiste; ¡pero no se atreve a atacar! Necesito un cuerpo vivo donde regenerarme. Hartwood consiguió escapar. Pero tú que estas leyendo estas palabras, ¡tú caerás en mi abrazo!

    Escucho tu respiración entrecortada y huelo el hedor de tu miedo. Yo he vencido a la muerte. Yo contruí Derceto. Yo sé lo que significa esperar. Cthulhu me ayuda. Mis siervos te colocarán sobre la piedra de los sacrificios. Mi rugido rasgará la noche. Tú serás mio y yo reinaré una vez más. Ven a mí.



    FUENTE
     
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  2. Ciclón de Hojas

    Ciclón de Hojas Moonlight Ice Wizzard

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    Uhhhhhhhhhhhhhhhh epico +R! gracias :D!!
     
    #2
  3. emr

    emr Eatibus almost anythingus

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